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Identidad verbal
Rosa Cools
Identidad verbal: cómo diferenciarte de tu competencia a través del tono de tu marca

Que estamos llegando a límites insospechados de la saturación publicitaria, no es ningún secreto. Estamos hartos de ver anuncios, no solo en el metro, sino también haciendo scroll en nuestras redes sociales.

¿Cómo podemos evitar sonar exactamente igual a nuestro competidor? Tanto en el offline, como el online, la solución es la misma: hay que trabajar la identidad verbal para marcar el tono y la personalidad de tu marca.

¿Qué es la identidad verbal?

Es habitual, sobre todo en las pequeñas y medianas empresas, trabajar con la ayuda de un profesional una identidad visual impecable. Un logotipo minimalista, la página web con los acabados perfectos… Pero cuando llega la hora de escribir los textos de la web, pondría la mano en el fuego que en el 90% de los casos es el propietario del negocio quien los escribe. Y, además, lo hace sin pensar en el objetivo de la web y con una falta total de coherencia con la imagen tan bien trabajada que tiene su marca.

La identidad verbal encarga justamente de mantener la coherencia en la manera de expresarse a la marca en todos los canales donde se encuentra. No solo en los textos de la web, sino en las redes sociales, los correos, los anuncios… En otras palabras, son los fundamentos de la identidad de tu marca.

Ser grande o pequeño no es una excusa para no aplicarlo. Las pequeñas empresas lo necesitan para construir una personalidad única que las ayuden a diferenciar. Y tener una identidad verbal para las grandes marcas, es esencial que todo el equipo se exprese de una manera similar y no se cree ninguna disonancia a la mente del consumidor.

Pese a no tener un impacto directo en las ventas, ya que se trabaja más el branding, a largo plazo es importante tenerla en cuenta para enraizarte con más fuerza en el recuerdo de tus posibles clientes. Y en caso de que trabajes una marca personal, todavía es más esencial definirla, ya que sufrir incoherencias puede ser la manera más rápida de perder la confianza con tus clientes.

Beneficios de trabajar la identidad verbal de tu marca desde el primer momento

Si estás decidido a apostar por tu negocio, puede ser una buena idea crear un manual de identidad verbal para tenerlo como referencia:

  • Estrenarás a lo grande tu marca, ya que mostrarás una gran diferenciación ante tu competencia.
  • Transmitirás coherencia, profesionalidad y confianza desde el primer momento.
  • A la larga, conectarás más fácilmente con tu público objetivo, ya que te conocerán mejor.

Cómo crear tu identidad verbal de marca

Para encontrar la identidad verbal que te acompañará a lo largo de años, debe haber una base fundamental que solo se puede conseguir de una manera: investigando, investigando e investigando.

Analiza tu competencia

Si quieres diferenciarte de la competencia, el primer paso es saber cómo comunica. ¿La mayoría de tus competidores apuesta por un tono formal, o por el contrario usan un tono humorístico? ¿Qué les funciona mejor? Analiza con atención cómo se comunica, para jugar las cartas a tu favor.

Identifica cómo quieres que te perciban

A la hora de marcar tu tono de marca, piensa en cómo quieres que te perciban, y con qué te sientes bien según tu personalidad. ¿Eres una persona alegre? ¿Tus compañeros te perciben como una persona elegante? Potencia lo mejor de ti, sobre todo si entras al campo con una marca personal.

Piensa en tu público objetivo

Encuentra el tono y el equilibrio ideal, teniendo en cuenta tu cliente ideal. Por ejemplo, si eres una tienda de juguetes infantiles, despierta ilusión, pero aléjate de una manera de hablar formal y seria. O al contrario, destaca dentro de tu sector por ser un poco más canalla. En todo caso, ten en cuenta cuál es tu público objetivo y, idealmente, construye tu buyer persona.

Aplícalo a todas tus comunicaciones

Ahora que ya has definido el estilo y el tono de tu marca, aprovéchalo. Tu identidad verbal debe ser tu brújula a la hora de crear cualquier comunicación para tu marca. Desde una publicación en las redes sociales, hasta la última newsletter, mantén la coherencia en todo momento.

Y recuerda: a la hora de perfilar tu tono y estilo de marca, debes tener en cuenta cuál es tu público (que coincide con la primera pregunta que debes hacer a la hora de vender tus servicios). Piensa en cuáles son aquellas palabras o expresiones que repites con frecuencia, y marca un tono con el que te sientas cómodo.

Crea una marca consistente y diferente del resto

En la saturación publicitaria actual, tener un buen producto no es suficiente: hay que saberlo comunicar. Y además, diferencia-lo. Sobre todo en los sectores más competitivos, como el de la formación digital o el de la salud, vale la pena hacer un paso extra para profundizar en cómo quieres que los demás perciban tu marca, y así empezar a construir una identidad consistente que te acabará beneficiando a la larga.

Rosa Cools
Adicta a la palabra escrita y a las buenas historia. Soy copywriter, con un ojo puesto en el SEO y el otro en los embudos de venta.

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